Todo empezó con la inquietud de ir  a ver a la Selección Argentina en el  Mundial de Brasil 2014. Habíamos planeado el viaje con Vicky, mi novia, ya que como  todo nuestro grupo de amigos conocían Florianópolis, Buzios, Bahía, y nosotros no conocíamos nada, y nos habían hablado maravillas, pensamos que era una buena oportunidad.

Así que juntamos los ahorros que pudimos -nunca fue fácil en Argentina- y sacamos los pasajes con la idea de ver la final en Río.

Nosotros estábamos bien en Argentina, yo con mi trabajo en RRHH y mi novia, secretaria en una multinacional. Pero, fue solo llegar y enamorarnos de las playas, bajo el sol todo el día o en el agua calentita, tomando una caipirinha o aprendiendo a bailar Axé. Ver a la gente que a pesar de gravísimos problemas sigue adelante con una  sonrisa nos terminó por convencer de que ese lugar era como … mágico!

Resultó ser que se nos dio vuelta la vida! Mi novia no se quería volver y llamaba por teléfono a sus papás todos los días para contarles lo maravilloso que era todo. Yo también estaba feliz, era junio y había salido de un frío de cag…. y de repente estoy nadando en Angra do Reis!

En realidad, además de ver por TV  algunos de los partidos (ya que había que viajar largas distancias aparte de alojarse), en la calle intentamos no mezclarnos, ni con la galera brasileña ni con la hinchada argentina. Pero igualmente empezamos a contactarnos con otras personas allí, que nos pudieran asesorar para -eventualmente- instalarnos allí. Lo cierto es que gracias al Mercosur, no se necesita mucho, salvo saber bien el idioma. Chapucear portugués o hacer la gran argento hablando en portuñol no sirve para nada y mucho menos conseguir un trabajo formal.

Nos contactamos enseguida con el grupo de Facebook de Argentinos en Rio, que nos ayudó un montón, hay gente que sabe y ayuda mucho, diciéndote la posta. No todas son flores, yo tuve que homologar mi título, y hasta que todo ese proceso se resolvió llevó más de un año de miradas sospechosas, angustias por el trabajo (que conseguí enseguida) e incomodidades. Mi novia consiguió un trabajo en una loja (tienda, comercio) y cuando salía de trabajar cuidaba chicos argentinos en Ipanema.

Es cierto además, que no era el mejor momento de Brasil, ya se hacía sentir en la calles el Lavajato pero para nosotros todo era diferente y maravilloso. Además la idea de despejar y salir creo que nos ayudó psicológicamente para superar cualquier obstáculo que se interpusiera.

Se sumaron  las peleas, luego,  porque a Vicky se le ocurrió que tenía que traer a sus padres aquí, para cuidar de ellos de cerca, pero fue una situación muy engorrosa, sobre todo a nivel médicos, ya que ellos no confiaban en que en Brasil pudieran encontrar un médico que les inspirara suficiente confianza y hablara en su  mismo idioma. Asi que Vicky viaja cuando puede y cada tanto a ver sus papás.

Bueno, pero con respecto al Mundial, fue muy interesante ver los asientos de “doble tamaño” que se instalaron en el Maracaná para las personas obesas.

Y merece otro capítulo la final Argentina-Alemania.

Recordemos que dada la clásica rivalidad Argentina Brasil,  la galera brasileña hinchaba por Alemania, a pesar de que habían sido  derrotados 7 a 1 por dicha selección en en las semi finales; y mientras los alemanes mostraron respeto por sus rivales derrotados los argentinos celebraron la eliminación de Brasil. Con este incómodo clima y los binoculares, fuimos a  la final, desde la tribuna vimos a Dilma a Putin, a Merkel también estaba Mick Jagger, Rihanna y Passarella! Yo saltaba de la silla! Y Vicky a cada rato, “mirá. mirá Shakira!”.

Perdimos en un partido que no me gustó, salvo alguna aparición memorable de Higuaín, todo me pareció muy trabado, mal dirigido y especulado. Lo cierto es que, a pesar de todo, para mí,  ganamos. Ganamos porque tenemos en Río una vida que nos encanta,  es modesta pero completa,   hace poquito me ofrecieron otro trabajo por el cual todavía no me decido, pero  oportunidades no nos faltaron. Algunos de mis amigos están terminando de pagar un “pousada” en Canasvieiras, ya casi abren y no tienen problemas ni burocracias que les impidan avanzar en sus proyectos.

Así que encima de tener trabajo, vivienda, mi novia, además tengo, relativamente cerquita a algunos de mis amigos.

¿Qué más puedo pedir? Nada de esto estaba planificado y salió muy bien. Claro, seguramente tuvimos suerte, la edad justa para iniciar algo nuevo y la persona adecuada para sostener nuestros sueños. Estamos felices!

Ruth Percowicz
Ruth Percowicz

Mi nombre es Ruth y soy de Buenos Aires.  Trabajé como periodista en revistas y radios.  Siempre me gustó explorar, viajar, conocer lugares nuevos,  investigar. Luego de recorrer varios países y vivir un año en Estados Unidos, elegí instalarme en Fuengirola (Málaga).

Desde hace muchos años me dedico a la enseñanza y consultoría psicológica junguiana, actividad que ahora continúo haciendo tratando de contener a aquellos que desean emigrar o que hayan tenido experiencias fallidas en su proceso. Mi participación en este blog, además de generar contenido noticioso, intenta expresar mis vivencias que podrían ayudar o aliviar situaciones que se presentan antes, durante y después del proceso migratorio. Y todavía hay tanto por contar!

Podés concocer más de mi en mi blog personal.

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By |2019-04-13T14:30:53+00:0010.7.2018|País: Ya establecidos|Etiquetas: , |