Carolina, argentina emigrada hace casi dos décadas, nos cuenta cómo fue su interesante historia entre Madrid y Palma de Mallorca, con altos y bajos.

Llegué hace 18 años a España y realmente se me han pasado volando, ya poco queda de aquella niña de 19 años que aterrizó en Barajas (ahora aeropuerto Adolfo Suarez – Barajas) con mil expectativas…

Madrid me recibió con lluvia, ya que era invierno y una amiga que me estaba esperando  por suerte me hospedó las primeras semanas en su casa, también me guío en TODO, cómo buscar trabajo, piso, indicarme cómo moverme;  fue de gran ayuda que alguien que ya había pasado por esto me guiara.

Lo primero era buscar casa, ahí fue donde me enteré lo de “compartir piso,” juro que esto era nuevo para mi, tuve la suerte de encontrar rápido y de hacerlo con la que luego fue mi compañera por 4 años…¡qué momentos divertidos pasé en ese piso!  Mi compañera fue super generosa conmigo ya que no solo me abrió la puerta de su casa, sino también la de su familia.

Recuerdo con mucho cariño a su madre que enseguida me empezó a tratar como a una hija… ella vivía justo debajo nuestro, nos subía comida y en cuanto veía que no estábamos limpiaba todo el piso… me acuerdo que cuando me mude sola las extrañaba un montón, pero hoy puedo llamar a esa compañera AMIGA.

Lo segundo y muy importante que era buscar trabajo y tenía que ser rápido porque el poco dinero que había traído se estaba acabando y había que pagar facturas, así que me armé el CV,  me compré mi primer móvil y salí a empapelar la ciudad. Encontré trabajo en un restaurante, ¡estaba tan contenta! Ya tenía las dos cosas más importantes CASA y TRABAJO, ahora todo el resto dependía de MÍ ….

Yo lo tenía muy claro,  iba a estudiar DERECHO así que con la inocencia e ignorancia con la que iba a todos lados  fui al  Rectorado de la Universidad Complutense para matricularme en la Facultad de Derecho, yo pensaba que era un simple trámite, así que me planté ahí en la secretaría con la carpeta de documentos que me había armado.

La  secretaria con mucha paciencia me explicó que en España no era tan fácil matricularse… sino que había que dar un examen llamado selectividad y que la universidad se PAGABA, ese fue el primer jarro de agua fría que me tiro España.

Pero no me vine abajo sino que me hice un plan… OTRO PLAN… me habían talado todos los pinitos que había plantado en mi cabeza, por lo cual había que plantar otros.

Preparé el examen y después de cuatro largos meses de estudio y trabajo lo aprobé y recién entonces me  pude matricular en la Universidad… fue una época de vacas flacas ya que para poder compatibilizar ESTUDIOS y TRABAJO, tuve que reducir horas en el restaurante y cobraba lo justo… pero realmente estaba  TAN FELIZZZZZZ!!!!!!

Dos años después de llegar a Madrid, me sentía como en casa, me había hecho amigos que hoy son como hermanos y se había cruzado en mi camino un Pampeano hermoso, Adrián,  que hoy es mi marido, todo iba sobre ruedas.

En 2009 terminé la carrera y empecé a trabajar como ABOGADA, vivía con mi novio en un pisito hermoso del centro de Madrid.  Él había puesto su cafetería y todo estaba bien … pero se empezaba a sentir la crisis, en 2010 mi empresa cerró y con el cierre nos fuimos todos a la calle, por lo cual por primera vez después de 9 años en España pase a engrosar la lista del paro.

Adrián seguía con la cafetería pero ya queríamos un cambio de aires… así que había llegado la hora de hacer nuevos planes,  y éstos nos llevaron a mudarnos a PALMA DE MALLORCA.

Llegamos a Palma en verano así que la isla era un paraíso en la tierra, nos tomamos unos meses para instalarnos y llego el invierno.  En ese momento  la cosa cambió,  ya no había tanta vida ni tanto trabajo pero no bajamos los brazos,  estábamos decididos a empezar una nueva vida… así que pusimos manos a la obra.

Yo pasé por varios trabajos:  dependienta, camarera, administrativa, mientras Adrián hacia cuentas para poder instalar otra cafetería. En el medio vino el mayor tesoro que nos dió Palma de Mallorca, nuestra hija AGUSTINA y con su llegada todo se ordenó y se desordenó a la vez; encontramos un local que nos gustó asi que nos tiramos a la pileta y abrimos una cafetería.

Yo decidí aparcar mi carrera unos años hasta que estuviéramos organizados así que me puse a trabajar con mi marido hasta que un día ayudé a una chica con sus papeles y ahí decidí que había encontrado mi especialidad, EXTRANJERÍA.

Hace ya un año y medio que puse mi propio despacho y formé una pequeña comunidad en Facebook que se llama MAMAS EMIGRANTES, ya que la maternidad me hizo ver que ser madre lejos de los tuyos no siempre es fácil y que se necesita de la ayuda de otras personas.

Y aquí estoy 18 años después haciendo nuevos planes, enfrentándome a nuevos retos y tratando de ayudar a caminar este camino de la emigración a otras personas, aportando mi experiencia  y tendiendo mi mano.

Si te interesa contarnos tu historia, podés contactarte con nosotros, no dudes que seguramente otros argentinos les interesen leerla.

Quieres conocer más historias de argentinos en el exterior?

Suscríbete a nuestra newsletter

  • Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.

By |2019-04-13T14:50:33+00:0028.2.2019|País: Casi nativos|Etiquetas: , , , |